viernes, 10 de mayo de 2013

BREVE REPASO DE LA PRIMERA DE FERIA

Para empezar con buen pie la feria, no ha habido nada mejor que un lote enviado por el señor Pereda muy similar al que nos tiene acostumbrados. Es decir, toretes anovillados y muy pobres de cara. Todos derrocharon mansedumbre y descastamiento.
Urdiales ha estado completamente desconocido, sin ideas, apático, desconfiado y poniéndose muy pesado. Y así lleva ya de un tiempo a esta parte, lo cual fastidia porque lleva un gran torero dentro. Pero si está mal, lo está. Bien es verdad que su sitio está ante otro tipo de toro con mucho más poder y casta que los bueyes de carreta de Pereda que le ha cabido hoy en suerte, pero a Madrid se debe venir de otra manera y con otra disposición.
Leandro a lo suyo, que es pegar pases desde la periferia escondiendo la pierna y rematando en la lejanía. No sabe hacer otra cosa, la verdad.
Morenito de Aranda, simplemente, dispuesto y valiente aguantando estoicamente varios hachazos de sendos toros que le cupieron en suerte. El feo sartenazo con que pasaportó al 3º hacia el desolladero, lo peor de su actuación.
Las mayores ovaciones de la tarde fueron a parar para ese gran rehiletero que es Luis Carlos Aranda por esa torería que desprende andando a los toros y dejándose ver en cada par de banderillas. Lástima que clavara a cabeza pasada. También se aplaudió a otro gran hombre de plata, Miguel Martín, por dos pares de banderillas también clavados a toro pasado. Personalente, tanto a uno como a otro los he visto mejores pares de banderillas, la verdad.
Poco más dio de sí la primera de feria, tarde de reencuentros en el tendido y en la grada con viejos compañeros de abono y de fatigas feriales. Que este mes que queda por delante sean pocas, o por lo menos que haya menor número que el año pasado. De momento, la primera nos la hemos llevado con la corrida de Pereda y sus respectivos matadores.

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